Nueva denuncia contra Shosho: Su célebre pomada “Pal Shosho”, fabricada en el ashram que regenta en el Bages, parece ser que no cumple con los requisitos sanitarios

La Fiscalía de Delitos Menores que Otros ha advertido “que va a ir hasta el fondo del Shosho”. “Por oscuro y sucio que esté, lo sacaremos a la luz” – añadió.

Al enterarnos de la noticia, desde El Universo Today mandamos un equipo completo de investigación, compuesto por una becaria y su teléfono móvil de última generación, que se infiltró en el ashram, fingiendo ser una alumna de un taller de fin de semana.

Aunque Shosho no dictó dicho taller, por hallarse aún de baja debido a las heridas y contusiones que sufrió con el asunto de la denuncia por plagio, uno de sus alumnos aventajados, Shampoo Gel Ananda, le sustituyó en dicho menester.

Este es el relato de nuestra becaria, del cual solo hemos omitido la parte final, cuando todos los participantes del taller se rasgan las vestiduras y se enredan en una orgía desenfrenada, penetrándose unos a otros por todos los orificios de cuerpo y espíritu, sin distancias de seguridad, mascarillas ni preservativo que te ladre. Fieles a nuestra política de discreción periodística, no mencionaremos nada de eso. Nuestra becaria, Romina Cámara Salcedo, nos ha pedido también que no revelemos su nombre, así que tampoco lo haremos. Vamos allá:

“Todo comenzó abonando el importe del taller, 500 euros del ala (lo pagué de mi bolsillo, en la redacción no hay ni para cafés, tienen pirateada la máquina expendedora). Nos asignaron un espacio en el suelo donde había una esterilla usada (por lo visto había pertenecido a un centro de yoga, clausurado por inanición del propietario). Y allí que nos instalamos.

Después de un golpe de gong, apareció Shampoo Gel, que nos largó una perorata soporífera sobre la vida y milagros de Shosho, empezando por su nacimiento en un suburbio de Calcuta, pasando por su adopción y entrenamiento a manos del maestro Swami Cuchipanda y terminando con la fundación de los 273 ashrams que existen actualmente en las comarcas del Bages, Baix Penedès i Vallès Occidental. Por cada ashram el maestro nos hacía recitar el mantra “El cuerpo no existe” y nos daba un azote en las nalgas.

Para comer, nos dieron una sopa vegana donde flotaba un hueso de jamón. Por la tarde, después de una ligera siesta de seis horas, hicimos una rueda de preguntas que tuvieron como respuesta un silencio sepulcral, en el cual se entreveía una ignorancia supina por parte del maestro en relación a las preguntas realizadas.

De cena nos dieron buñuelos de viento sin cobertura  y después pasamos a la parte final del taller, que no comentaré aquí por razones personales. Al día siguiente nos “regalaron” un bote de pomada Pal Shosho, recomendándonos que nos la aplicáramos en nuestras partes íntimas.

Bueno, hace una semana de eso y todavía me pica. Acabo de escribir la crónica y me voy al dermatólogo. Pero antes, voy a rascarme un rato con la mano libre.”

Xavi Demelo. Investigación y Pomadas Varias.

4 comentarios en “Nueva denuncia contra Shosho: Su célebre pomada “Pal Shosho”, fabricada en el ashram que regenta en el Bages, parece ser que no cumple con los requisitos sanitarios

  • el 23/05/2020 a las 12:08
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    Pues yo uso la pomada para untar las tostadas y bien buena que está… ¿Debería dejarla?

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  • el 23/05/2020 a las 12:10
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    Ya sabía yo que no era trigo limpio, que había gato encerrado, que olía a chamusquina, que…

    Respuesta
    • el 23/05/2020 a las 12:14
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      ¡¡¡¡Basta!!! Hemos quitado 47 frases hechas, lo sentimos, pero con tres vas que te estrellas…

      Respuesta

Anda, haz algún comentario, no seas rancio...

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